Las ABVD son actividades de autocuidado y supervivencia que realizamos de forma rutinaria para mantener la salud física y el bienestar personal. Representan el nivel más esencial de funcionamiento diario y forman parte de las áreas de ocupación abordadas desde la terapia ocupacional.
A diferencia de las actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD) (como la gestión del dinero, el cuidado del hogar o uso del transporte público) y las actividades avanzadas de la vida diaria (AAVD) (como la participación social o la autorrealización), las ABVD son esenciales, sin ellas, la persona no puede desenvolverse en lo más básico de la vida, su autocuidado y supervivencia.
Una lesión en el sistema nervioso puede provocar limitaciones a nivel motor, a nivel de movimiento y/o a nivel cognitivo, lo que puede dificultar la realización de tareas del día a día.
En Élize realizamos una valoración integral de las áreas de ocupación —actividades básicas, instrumentales y avanzadas de la vida diaria— mediante una entrevista basada en rutinas con el paciente y su familia.
Este proceso nos permite comprender no sólo las necesidades de autocuidado y autonomía, sino también los intereses, roles y objetivos personales que dan sentido a la vida de cada persona.
Valoramos el impacto real en tu vida y tu interacción con el entorno.
Con la información obtenida en la entrevista, elaboramos un plan de intervención realista y personalizado, orientado a potenciar la funcionalidad y la calidad de vida.
Nuestro trabajo incluye la reeducación de tareas básicas, el entrenamiento en el uso de ayudas técnicas, la adaptación del entorno para aumentar la seguridad y la eficiencia, y la implementación de estrategias compensatorias cuando es necesario.
Además, fomentamos la creación de rutinas funcionales en el hogar para facilitar la autonomía en el día a día. No entrenamos habilidades de forma aislada, sino siempre en relación con su utilidad práctica en el autocuidado y en el mantenimiento del estilo de vida de cada persona.
Nuestro trabajo se desarrolla de manera progresiva y adaptada a cada persona, avanzando:
Cuando resulta necesario, incorporamos también herramientas digitales y tecnologías de asistencia, adaptadas a las necesidades concretas de cada situación.
En neurorrehabilitación no existen plazos exactos ni resultados garantizados, ya que cada persona evoluciona de forma distinta según su diagnóstico, la gravedad de la lesión, el estado previo de salud y la dosis de tratamiento. Lo que sí podemos ofrecerte es un acompañamiento cercano y un plan individualizado, ajustado a tus necesidades y objetivos.
De manera general, en las primeras semanas solemos centrarnos en:
Con el tiempo, el trabajo puede orientarse hacia:
En cuanto a la independencia, nuestros objetivos suelen estar dirigidos a:
Nuestro compromiso es trabajar contigo de forma honesta, siempre desde la evidencia y respetando tu proceso, para que cada logro, por pequeño que parezca, sume en tu día a día.
Si has perdido (tú o un familiar) autonomía en tus actividades de la vida diaria, no esperes, seguro que podemos ayudarte.
Solicita una primera cita. En ella:
El primer paso empieza con una decisión. Pide tu cita ahora y empieza a trabajar por tu independencia.